miércoles, 28 de septiembre de 2016

¡Bienvenidos de nuevo!

¡Hola!
Parecía que después de, más o menos, cuatro meses sin dar señales de vida, este blog iba a morir a los dos años de haber comenzado. Sin embargo, aquí estoy de nuevo comenzando un nuevo curso en mi instituto de siempre. Soy hay un pequeño cambio, al igual que mis compañeros, dejo atrás el área confortable de la ESO y me enfrento a un bachillerato de ciencias en el que sin duda voy a derramar sudor y lágrimas. Pero bueno, no adelantemos acontecimientos.

Sé que muchos ya me conocéis e incluso hay alguno que otro que lleva desde el comienzo del blog conmigo, siguiendo mis actividades y los proyectos que con esfuerzo he realizado. Pero por otra parte, creo (y espero) que algunos más se han unido a la pequeña "comunidad" que estamos formando. También sé, que por otra parte, algunos se han tenido que marchar. Así es la vida, unos se van, otros se quedan y pocos se mantienen. Sin más dilación, procedo a presentarme con esta pequeña presentación en la que os cuento más sobre mí.




Pero... ¿cómo espero que sea el nuevo curso? Espero que sea un curso en el que pueda aprender muchísimo, pero que a la vez sea divertido. Sé que va a ser muy duro, y que voy a tener que poner mucho esfuerzo de mi parte para conseguir todas las metas que deseo. Este año, al igual que el próximo, son muy importantes ya que son una pieza clave a la hora de la entrada a la Universidad. No puedo ni voy a permitir un momento de relajación, un "puedo hacer esto mañana, es suficiente por hoy"; estoy empezando a poner todo mi empeño desde el minuto uno. Así, y solo así, cuando acabe el curso tendré un buen sabor de boca y podré pensar "lo logré." 
Al igual que esto, espero que la asignatura de lengua me plantee nuevos retos para que tenga que dar lo mejor de mi misma. También, y como ya dije antes, voy a esforzarme todo lo posible por conseguir unos buenos resultados que muestren mi aprendizaje. 


Y para terminar esta entrada, os contaré una anécdota. No recuerdo si fue el segundo o el tercer día de clases de lengua, cuando mi nueva profesora nos preguntó a todos los alumnos con qué texto o poema o frase nos describiríamos. Por un momento, mi mente se quedó en blanco, y me di cuenta de que no sabía a ciencia cierta como definirme en una sola oración. Así que llegue a mi casa, e hice un recuento de todos los libros que me había leído, de esas frases que cada uno tiene por un motivo especial, de los poemas que había leído,... Sin embargo, no encontraba nada que me convenciera. Y fue así, como escuchando unos de mis grupos favoritos, una de mis canciones favoritas de todos los tiempos, encontré la frase perfecta. En realidad, tuve que modificarla un poco para que transmitiera lo que yo quería, y así ha quedado...

Don't be another brick in the wall...

Esta frase esta adaptada de una de las versiones de la canción "Another brick in the wall" del grupo Pink Floyd. Esta, sin duda, una de las mejores y más famosas del grupo, creo que expresa perfectamente el pensamiento adolescente, al igual que el mío propio. Creo que de cierta manera, la sociedad nos empuja a ser todos iguales, a ser "otro ladrillo más en la pared", y que eso de alguna forma, está impulsado por lo que vivimos, experimentamos y aprendemos en las aulas. Muchos profesores quieren que sus alumnos sean disciplinados y les imponen normas y temario sin sentido, cuando lo importante del paso por el instituto (según mi opinión) son las vivencias y conocimientos que deberían ser infundados. Por eso, tuve que ponerla en negativa. No quiero ser al igual que todas las personas, no quiero ser igual a la sociedad, no quiero ser otra más. Cada uno es como es, y no por eso los demás son mejores o peores que nosotros. Somos todos diferentes (o deberíamos serlo), y por eso mismo, somos especiales.